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Bitácora
La importancia de conocer el pasado
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La importancia de conocer el pasado Recordando a JJ Torres (pensamientos)
| "A todos debo decirles que la Revolución boliviana es tolerante y es generosa. No hay cárceles, no hay confinamientos, destierro o persecución para nadie. No hemos organizado campos de concentración, y no se ha derramado una sola gota de sangre por causa del gobierno. ..." |
| La importancia de conocer el pasado |
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| Escrito por Gastón Cornejo Bascopé | |
| Tuesday, 01 de December de 2009 | |
![]() Gastón Cornejo El 4 de septiembre de 1970 se registró el triunfo electoral del programa político del Frente de la Unidad Popular en la República de Chile. El 24 de octubre, el Congreso eligió y proclamó a Salvador Allende, Presidente Constitucional por el período 1970-1976. El 3 de noviembre de 1970, Allende asume el poder en la hermana Chile, vecina pero distanciada, excluyente, invasora cuyo lema es: Por la Razón o la Fuerza. En Bolivia, en tiempo paralelo irrumpe, cortando la nefasta historia de extremismos derechistas, un soldado de extracción humilde y patriótica, Juan José Torres. También es apoyado por las masas populares y como Allende trata de reivindicar la dignidad nacional.Los diarios de EEUU sufren los ascensos izquierdistas y plenos de venganza publican: “Bolivia ha perdido la posibilidad de reconquistar su salida al mar”. Así, inician la intromisión del Plan Cóndor introduciendo el dedo en la herida boliviana anunciando su nefasta intervención golpista contra el Chile profundo. Allende y Torres, patriotas de la izquierda heroica, conocen su destino y se aprestan al sacrificio; ambos morirán víctimas del odio imperialista. Soñaron con arribar al socialismo por la vía pacífica dentro de las leyes burguesas del sistema capitalista. “La experiencia les enseñó demasiado tarde que no se puede cambiar un sistema desde el gobierno, sino desde el poder” y eso lo sabemos a quienes tratamos de cambiar las estructuras enmohecidas del actual sistema. Entonces, artistas y pensadores ansiaban la utopía de un mundo mejor ganado sin violencia; (Oswaldo) Guayasamín afirma: “Es posible que la esperanza de Chile, de Cuba, de Perú, de Bolivia, nos lleve a la Edad del Amor”. Pocos vislumbraban el genocidio fascista ulterior. El viernes 12 de noviembre, Allende recibió en la Moneda al escritor Néstor Taboada Terán; le informó que por Decreto Supremo restableció relaciones diplomáticas con Cuba reparando injusticias y, a propósito, le expresa: “En el plan de reparar injusticias, he resuelto que el hermano país de Bolivia retorne al mar. No se puede condenar a un pueblo a cadena perpetua. No le pedimos nada al sufrido pueblo trabajador boliviano, queremos solamente reparar el despojo cruel del que ha sido víctima”. Lo que describo me relató el escritor Volodia Teitelboim en su domicilio. “A mediados de 1973, el presidente Allende me convocó al Palacio de la Moneda. Por entonces, yo presidía el Partido Comunista de Chile. Me ordenó viajar a La Paz a solucionar el tema de la mediterraneidad mediante el concepto ¡Mar para Bolivia con soberanía!”. Cuando Volodia Teitelboim se dispuso a viajar a nuestro país, sucedió la traición militar y el bombardeo criminal. Pasaron los años. Desde enero del 2006, reiniciamos el diálogo necesario mediante la Diplomacia Oficial y la de los Pueblos entre diferentes estratos chileno-bolivianos. Se aprobó la Agenda de los 13 puntos con la inclusión del tema mar para Bolivia. Sucedió el diálogo entre presidentes, cancilleres, vicecancilleres, fluido intercambio consular y parlamentario; además, entre escritores, artistas, estudiantes, rectores, militares, científicos, así se fue ganando confianza, paso a paso. Pero nos llegó el tiempo electoral. En Bolivia, el 6 de diciembre ganarán Evo Morales y Álvaro García Linera, socialistas-indigenistas. En Chile, varias fórmulas pretenden la presidencia, el 11 de diciembre. Piñeiro y Frei extremistas de derecha. Marco Enríquez-Ominami de centro derecha. Jorge Arrate de la izquierda genuina que reúne a socialistas, allendistas, comunistas, democristianos, humanistas, indígenas, sindicatos, pobladores, artistas e intelectuales. Los dos primeros son contrarios a dar a Bolivia ni un milímetro de salida al mar. El joven Marco Enríquez, que en Bolivia ofreció inicialmente solución al tema, ahora se retracta. Solamente Jorge Arrate inscribe en su Programa “Mar para Bolivia con soberanía”. El candidato allendista solicitó desde septiembre audiencia a nuestras autoridades de gobierno para exponer un programa semejante al nuestro. Ofreció viajar a La Paz con un equipo conformado además por Guillermo Teiller (presidente del PC), Esteban Silva (coordinador de los socialistas-allendistas), Juan Andrés Lagos y autoridades políticas de la izquierda cristiana. Desea exponer, sin rodeos, resolver desde el gobierno el enclaustramiento histórico de Bolivia y enfrentar el tema de la reivindicación marítima en el ámbito bilateral y en el marco de la integración latinoamericana otorgando una salida al mar con soberanía. Las solicitudes de audiencia fueron enviadas al Presidente, al Vicepresidente, al ministro Quintana, al viceministro Sacha Llorenti, a Wilfredo Chávez, al Canciller. Tratamos de canalizar el encuentro, pero no se logró respuesta. Las secretarias y jefes de gabinete me informaron: “Se consultará el tema. No se tiene tiempo por la coyuntura electoral hasta enero”. Desde Santiago, los solicitantes me escriben: “Es incomprensible el silencio y la falta de respuesta, hay ausencia de franqueza entre revolucionarios y amigos para intercambiar conjuntamente la pertinencia de esta reunión a la luz de ambos procesos electorales. Creemos que la manera como se ha encarado el tema (Mar para Bolivia) amerita una respuesta franca y clara”. Finalmente, el estimado hermano Esteban Silva, denota su decepción ante la indiferencia y el imperdonable silencio del Ejecutivo: “Estoy muy desilusionado por la falta de respuesta desde Bolivia, querido hermano Gastón”. El suscrito senador se encuentra siempre preocupado por el tema marítimo y no atiende a comprender lo que sucede con la audiencia frustrada. Jorge Arrate no sólo manifiesta reintegración, sino “reivindicación” marítima boliviana y eso es tornar a la esencia de nuestros reclamos y derechos. Por lo demás, Jorge Arrate es el único candidato que admira al presidente Evo Morales y al proceso que él encabezó con la Asamblea Constituyente. |
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